Con que porcentajes ocurre en Estados Unidos?
Este año 30,000 estadounidenses serán diagnosticados con cáncer oral o faríngeo, lo que motivará más de 8,000 decesos. Aproximadamente, una persona morirá cada 60 minutos, las 24 horas del día. De esas 30,000 personas recién diagnosticadas, sólo 50% estarán vivas en 5 años. Esta cifra no ha mejorado mucho durante varias décadas. La tasa de mortandad para el cáncer de la boca es más alta que la del cáncer cervicouterino, la enfermedad de Hodgkin, el cáncer cerebral, hepático, testicular, renal, de ovario o cutáneo (melanoma maligno). Si ampliamos la definición de los cánceres orales para incluir el de laringe, para el cual los factores de riesgo son los mismos, las cifras de los casos diagnosticados aumentan hasta 41,000 personas y 12,500 fallecimientos al año en Estados Unidos solamente. El problema es mucho mayor a nivel mundial, con más de 350,000 a 400,000 casos nuevos identificados cada 12 meses. La tasa de mortandad relacionada con este tipo de cáncer es muy alta dado que la enfermedad se diagnostica sistemáticamente tarde en su evolución. A menudo sólo es descubierta cuando el cáncer ya sufrió metástasis hacia otro sitio, más probablemente los ganglios linfáticos del cuello. En esta fase de su identificación, el pronóstico es mucho peor que cuando se intercepta en una zona localizada. Además de la metástasis, en estas fases tardías, el tumor primario ya tuvo tiempo para invadir a profundidad las estructuras locales. El cáncer oral es muy peligroso dado que presenta un alto riesgo de producir segundos tumores primarios. Esto significa que quienes sobreviven un primer encuentro con la enfermedad, encaran hasta 20 veces más riesgo de presentar un segundo cáncer. Este factor de riesgo aumentado puede durar desde 5 hasta 10 años después del primer evento. Varios son los distintos tipos de cáncer bucal, pero 90% son carcinomas de células escamosas.
Edad, genero, raza y etnicidad

Las características demográficas de las personas que sufren este tipo de cáncer han permanecido constantes desde hace ya algún tiempo. Aunque la mayoría cuenta con más de 40 años de edad al momento en que se le descubre el cáncer, sí ocurre en otros menores de 40 años. Investigaciones sólidas no han podido definir cuáles son las causas exactas de que algunas personas sean afectadas en una edad más temprana.
Sin embargo, existen algunos posibles nexos con los hombres jóvenes que mastican o escupen tabaco. Promovida como alternativa más segura a fumar cigarrillos, de hecho falta demostrar que sea más seguro masticar o escupir tabaco para quienes acostumbran hacerlo. También es posible que quienes integran el grupo de menor edad tengan un nexo causal con base viral. Esto, porque el periodo que han estado expuestos a otros agentes causales conocidos como el tabaco ha sido breve.
Desde la perspectiva del género, por décadas el cáncer oral ha sido un padecimiento que afectaba a 6 hombres por cada mujer. Ahora, dicha proporción es de 2 varones por una mujer. De nuevo, si bien no hay estudios publicados como para establecer conclusiones limitadas, es probable encontrar que cambios en el estilo de vida, principalmente el mayor número de fumadoras a través de las últimas décadas, provoquen dicho incremento. El cáncer oral ocurre con frecuencia dos veces mayor en la población de raza negra que en la blanca. Las estadísticas relativas a la supervivencia para la gente de raza negra a través de 5 años también son más desfavorables, ubicándose en 33% vs. 55% para las personas de raza blanca. Como en los ejemplos anteriores, es poco probable que lleguemos a encontrar una razón genética de esto. Las estadísticas publicadas no toman en cuenta factores socioeconómicos como los niveles de ingreso, la educación, la disponibilidad de un cuidado apropiado de la salud, así como un mayor consumo tanto de tabaco y alcohol por parte de los diferentes grupos étnicos.
Factores de riesgo

Comprender las causas del cáncer contribuirá a prevenirlo. Con frecuencia se cita a la edad como un factor de riesgo para sufrir cáncer oral, dado que la mayor parte del tiempo ocurre en personas mayores de 40 años. La edad de los pacientes diagnosticados puede indicar un elemento temporal en los procesos bioquímicos o biofísicos de las células en vías de envejecer que permite su transformación maligna o, tal vez, el que la competencia del sistema inmune decrezca con la edad. Sin embargo, es probable que el verdadero culpable sea el daño acumulativo derivado de otros factores, como consumir tabaco. Por ejemplo, pueden transcurrir varias décadas de tabaquismo para que se precipite el desarrollo de un cáncer. Habiendo dicho esto, usar tabaco en cualquiera de sus formas ocupa el primer lugar en la lista de los factores de riesgo. Por lo menos 75% de los enfermos consumen tabaco. Cuando Ud. combina el tabaco con un consumo excesivo de alcohol, su riesgo aumenta bastante, en la medida que ambos actúan de manera sinergística. Quienes fuman y beben encaran un riesgo de sufrir cáncer bucal 15 veces mayor que otras personas.
Más acerca del tabaco y el alcohol
En esencia, el tabaco y el alcohol son factores químicos,
aunque también pueden ser catalogados como componentes del
estilo de vida, en la medida que se tiene cierto control sobre ellos.
Por otro lado están los factores físicos como la exposición
a la radiación ultravioleta. Ésta es una causa de
los cánceres de labio, así como otros de la piel.
El cáncer labial es un cáncer bucal cuyas cifras han
menguado en las últimas décadas. Es probable que esto
sea consecuencia de una mayor conciencia sobre los efectos dañinos
de exponerse prolongadamente a la luz solar, y del uso de los bloqueadores
solares para protección. Otro elemento físico es la
exposición a los rayos X. Las radiografías que se
toman periódicamente durante los exámenes, y en el
consultorio dental, son seguras. Sin embargo, es necesario recordar
que la exposición a la radiación es acumulativa a
través de la vida. Se estima que es una de las causas de
diversos cánceres de la cabeza y el cuello.
Los factores biológicos incluyen a virus y hongos, que han
sido encontrados en relación con los cánceres de la
boca. Los virus papiloma humano [HPV] , particularmente HPV16 y
18, han sido implicados en algunos cánceres orales. HPV es
un virus ordinario, transmitido sexualmente, que infecta a poco
más o menos 40 millones de estadounidenses. Hay aproximadamente
80 cepas de HPV, y se estima que la mayor parte son inocuas. Sin
embargo, 1% de los infectados presenta la cepa HPV16, causa del
cáncer cervicouterino, y que ahora se vincula con el cáncer
oral también. Hay otros elementos de riesgo vinculados con
los cánceres de la boca, pero falta mostrar en definitiva
que participan en su producción. Tales factores incluyen
al liquen plano, enfermedad inflamatoria de los tejidos blandos
de la boca.
Más sobre HPV y virus
Algunos estudios indican que una dieta baja en frutas y vegetales
puede ser un factor de riesgo y, a la inversa, otra abundante en
tales alimentos puede tener un valor protector contra muchos tipos
de cáncer.
Más sobre nutrición y cáncer
Posibles signos y sintomas
Uno de los peligros reales de esta clase de cáncer es que, en sus primeras etapas puede pasar inadvertido. En ocasiones es indoloro y, en términos de los cambios físicos, puede ser poco obvio. Sin embargo, las buenas nuevas son que su dentista o doctor pueden ver o palpar los primeros cambios del tejido, o el cáncer mismo, en tanto aún es muy pequeño o se encuentra en sus primeras fases. (Más sobre las etapas del cáncer) En ocasiones surge como una placa de tejido blanca o roja en la boca o como una pequeña úlcera indurada semejante a una afta bucal común. Dado que son tantos los cambios benignos del tejido que en circunstancias normales ocurren en su boca, y situaciones tan simples como una mordedura en la parte interna del cachete pueden semejar el aspecto de un cambio peligroso del tejido, es importante que un profesional le revise toda úlcera o zona pigmentada en la boca que no cicatrice en 14 días. Otros síntomas son: una protuberancia o masa que pueda ser palpada en la boca o el cuello, dolor o dificultad para deglutir, hablar o masticar, cualquier masa similar a una verruga, enronquecimiento que dure un periodo largo o cualquier adormecimiento en la región bucofacial. Aparte de los labios, las zonas donde el cáncer oral aparece más a menudo son sobre la lengua y en el piso de la boca. Las personas que mastican tabaco pueden presentarlas en el surco entre el labio y el carrillo y el tejido blando (encía) que cubre a la mandíbula. En Estados Unidos, los cánceres del paladar duro son raros, si bien no desconocidos. Otros sitios donde el cáncer oral aparece con frecuencia son la base de la lengua en la parte posterior de la boca y en los pilares de las amígdalas. Si su dentista o médico deciden que una zona es sospechosa, la única manera de saberlo con certeza es tomando una biopsia de la región. La biopsia no causa dolor, es económica y lleva poco tiempo obtener una. Es importante establecer un diagnóstico sólido tan pronto como sea posible. Puede ser que su dentista general o médico lo encaucen a Ud. con un especialista que lleve a cabo la biopsia. Esto no debe causar alarma, ya que es una parte normal del encauzamiento de pacientes que se da entre doctores de diferentes especialidades. Más sobre las biopsias y el diagnóstico
Coma se produce el cancer de la boca
Sabemos que todos los cánceres (transformaciones neoplásicas) surgen de cambios (mutaciones) en los genes que controlan los comportamientos celulares. Los genes deformados pueden generar una célula que crece y prolifera con velocidad descontrolada, que es incapaz de reparar dentro de si misma el DNA dañado o que rechaza autodestruirse o morir (apoptosis). Se requiere más de una mutación para que una célula se torne cancerosa. Clases específicas de genes deben mutar varias veces para derivar en una célula neoplásica, que entonces crece sin control. Cuando una célula muta hasta este punto, puede transmitir las mutaciones a toda su descendencia (progenie) al dividirse. Todos los días suceden en nuestro cuerpo errores genéticos aleatorios en tanto se reemplazan miles de millones de células. Aparte de estos acontecimientos aleatorios, los errores genéticos pueden heredarse, ser provocados por virus o surgir como consecuencia de la exposición a sustancias químicas o la radiación. En circunstancias normales, el cuerpo humano posee mecanismos que destruyen a tales células. En la actualidad se están descubriendo algunos de los motivos por los cuales esto no sucede, y la consecuencia es el cáncer. Más sobre la genética del cáncer
Tratamiento

Luego de establecer un diagnóstico definitivo
y determinar las fases del cáncer, la terapéutica puede
comenzar. En términos ideales, el tratamiento de los cánceres
orales abarca un método multidisciplinario que incluye los
esfuerzos de cirujanos, oncólogos de radiación, oncólogos
de quimioterapia, dentistas, nutriólogos así como de
especialistas en rehabilitación y restauración. Las
modalidades reales del tratamiento curativo son, por lo general, la
cirugía y la radiación, con incorporación de
quimioterapia a fin de abatir las posibilidades de una micrometástasis
distante en casos localizados, o para los pacientes con metástasis
distantes confirmadas.
Más
sobre la metástasis del cáncer
Antes de iniciar el tratamiento curativo, es probable que se tomen
en cuenta otras necesidades de la salud bucal. El propósito
es disminuir las probabilidades de que surjan las complicaciones
posterapéuticas. En ocasiones se extraen los dientes con
pronóstico desfavorable a partir de problemas periodontales,
la caries, etcétera. Es importante evitar una intervención
quirúrgica luego de la radioterapia dado que a veces provoca
osteorradionecrosis, estado que puede surgir si el tejido dañado
por la radiación expone el hueso subyacente. El hueso que
pierde la capacidad para autorepararse eficazmente debido a un riego
sanguíneo menor, de nuevo a partir de la exposición
a la radiación, motiva una situación crónica
y difícil de tratar. También es probable que se lleve
a cabo una profilaxis, o limpieza, meticulosa.
La etapa del desarrollo del cáncer determina el que un paciente
se someta sólo a una intervención quirúrgica,
a radiación y cirugía, o a la radiación, una
intervención quirúrgica y la quimioterapia,. Cada
caso es individual. Más sobre radioterapia, cirugía y quimioterapia
Los pacientes atendidos en las primeras etapas del cáncer
pueden sufrir poco en términos de la desfiguración
posterior al tratamiento. Para aquéllos cuyo cáncer
es interceptado en una fase tardía, los resultados de eliminar
quirúrgicamente la enfermedad pueden exigir la reconstrucción
de porciones de la boca o los rasgos faciales. En ocasiones se necesita
un tratamiento auxiliar a fin de favorecer la fonética, la
masticación de los alimentos, las dificultades relacionadas
con la falta de función salival, así como la fabricación
de prótesis dentales o faciales.
Biotratamientos e investigaciones actuales
Cada fase de cómo se produce un cáncer es, en potencia, un camino para encontrar un nuevo tratamiento para la enfermedad. La investigación sobre estos mecanismos genera más estudios nuevos sobre los tratamientos basados en las moléculas y los genes comprendidos en el proceso canceroso. Hoy en día se llevan a cabo estudios sobre la apoptosis (suicidio celular), los inhibidores de la angiogénesis, los cócteles genéticos cuyos ingredientes podrían estimular una actividad del sistema inmunitario específica para un tumor en particular, virus que sólo matan células cancerosas específicas y técnicas que podrían permitir el reemplazo de un gene P53 dañado. Es posible que en el transcurso de nuestra vida atestigüemos la producción de curaciones del cáncer a partir de tales investigaciones en marcha.
Más
acerca de las investigaciones sobre el cáncer
Más
en cuanto a las investigaciones relativas al cáncer (parte
2)
Futuros
tratamientos del cáncer
Si
una avenida de investigacion particular da una seña de
promesa, el paso siguiente seria empezar los tratamientos en animales
para ver el efecto y la seguridad. Si un tratamiento particular
pasa la prueba co los animales se puede seguir el tratamiento
para humanos.
